Abrillantar la oscuridad: híbridos, escena y una mirada sobre los eventos gratis en córdoba.

sobre laureano y las VALKIRIAS: su último disco

Dos veredas que se cruzan: del metal al presente

El proyecto nace desde una tensión concreta: dos veredas que históricamente no terminan de cruzarse. “La idea fue generar un espacio donde convivan gustos e influencias amplias. Ni tan brillante ni tan pesado: abrillantamos la oscuridad y oscurecemos un poco lo bailable”.

Esa síntesis no es estética solamente, sino que viene de la trayectoria de la banda. Hay un pasado compartido ligado al metal —versiones de Hermética, Almafuerte, Megadeth o Iron Maiden— que todavía queda en la forma de “ensuciar” el sonido de las guitarras: tensión, distorsión y peso. Pero ahora esa energía se canaliza en un formato más contenido, donde lo “tranqui” no implica algo liviano, sino la decisión de que se conserve la esencia de lo que hacen actualmente.

Esas mismas dos veredas que mencionamos en el bloque de texto anterior están también en el plano técnico. El álbum se construye como un sistema híbrido bastante consciente: 50% analógico, 50% digital. “Las grabaciones fueron humanas, medio ‘vintage’: amplis reales, pedales —algunos nuevos, otros viejos que son un caño—, varios micrófonos para buscar texturas”.

La batería y los instrumentos siguen esa lógica, pero luego aparece la capa digital, como siempre: samples, edición, postproducción. Ahí es donde se termina de formar el objeto. No es nostalgia ni futurismo: es una coexistencia operativa entre lo real y la computadora.

“Despues llegó la parte mas digital en algunas partes de la producción y post producción, donde se empezó a generar realmente el híbrido entre el mundo real y la computadora, usamos diferentes samples para agregar a la bata y de esta manera generar sonidos mas electrónicos pero sin perder el sonido real de lo que buscamos en el inicio.”
Nano Manzanelli sobre el proceso creativo

Escuchá ANTROPOP, el último disco de Laureano y las Valkirias en Spotify. Un álbum de 10 tracks que cruza guitarras, electrónica y tensión emocional en 38 minutos de recorrido no lineal.

ESCENA Y CONTEXTO

Producción, valor y sostenibilidad

En la escena, la banda reconoce un momento fértil: discos, propuestas, comunidad. Sin embargo, hay un problema económico que afecta a todo el sistema de bandas, música y salas. Un verdadero “sálvese quien pueda”. Lo importante no es “solo producir música” sino que también pueda sostenerse la circulación. “No es solo la plata: es el valor. El tiempo que invierte una banda es enorme”. Y ahí aparece una situación muy conversada en pasillos y reuniones: el impacto de los eventos gratuitos en el ecosistema de desarrollo de bandas y producción cultural.

“está un poco complicado vender y los costos de realizar un evento son cada vez mas altos, siento que deberíamos explicar un poco mas eso a la gente, vemos mucho el perfil de “yo re hago el aguante a las bandas, voy siempre a verlas y siempre las voy a seguir (mientras la entrada sea gratis)”. Es complicado sabiendo el contexto económico y la poca relevancia que le da el gobierno a la cultura, tampoco es que es culpa de la gente.”
Nano Manzanelli sobre el desarrollo creativo

También implica una autocrítica desde adentro de la escena. Si el valor no se percibe, no es solo porque no se paga: también porque muchas veces no se logra construir una propuesta lo suficientemente clara, atractiva o necesaria. “Hay algo de ponerse las pilas: no alcanza con quejarse de que no se venden entradas, también hay que generar algo piola, algo que valga la pena pagar”.

En ese sentido, el problema deja de ser únicamente económico y pasa a ser de diseño cultural: cómo se producen experiencias que justifiquen el precio, cómo se comunican, cómo se construye deseo real. La sostenibilidad de la escena no depende solo de que el público entienda, sino también de que los proyectos estén a la altura de lo que piden.

ANTROPOP en vivo

LA BAJADA A TIERRA

Esa discusión baja hoy mismo a tierra. Laureano y las Valkirias presenta ANTROPOP este viernes 27 de marzo en Pez Volcán, junto a Astor Grhes. La fecha funciona como ejemplo de lo que está en juego: un disco trabajado durante más de un año, una propuesta estética llevada al vivo y una escena que intenta sostenerse.

Lejos de plantar una postura, la nota busca generar una mirada consciente sobre el pago de entradas como forma de sostener los eventos autogestionados. Ninguna persona de las que participaron en esta nota está en contra de los eventos gratuitos, sino a favor de los eventos pagos y del desafío que implica ponerse a producir con la adrenalina del riesgo.

Si este tema te interpela, te invitamos a comentar y compartir la nota para mover la conversación y generar una extensión de este texto.

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